Como en otros sectores, la inteligencia artificial (IA) tiene la capacidad de transformar la gestión del conocimiento en la práctica clínica. Y esto tiene un impacto en la formación y adquisición de competencias de los
futuros médicos, que deben ser capaces de integrar dicha herramienta de forma crítica, y sin mermar la adquisición de habilidades clave como el
razonamiento clínico y la toma de decisiones compartida, entre otras.
Especialistas españoles han realizado una revisión con objeto de ofrecer orientación sobre el uso de la IA en la
formación de residentes, especialmente en medicina interna. Publicado en
Revista Clínica Española, el trabajo parte de la premisa de que dicha tecnología puede
complementar la formación, y aborda tanto sus ventajas como los retos que presenta.
Los autores proponen un marco en el que el médico del futuro deberá ser capaz de integrar el juicio clínico con las herramientas basadas en IA. En este sentido, además de adquirir habilidades clínicas esenciales, el residente debe poseer
competencias digitales que le permitan sacar partido de estas herramientas y, al mismo tiempo, minimizar sus riesgos.
Existe el riesgo de confiar excesivamente en la IA en detrimento del juicio clínico
Por ejemplo, una de las competencias que deberían incorporarse en la formación de los residentes es la aplicación de la ingeniería de instrucciones o prompt engineering, con aplicaciones relevantes en el diagnóstico o en la mejora de la documentación, entre otras. También es importante que los médicos en formación sepan analizar de forma crítica los resultados que ofrece la IA, así como detectar errores o inconsistencias.
Entre los desafíos que hay que afrontar, los autores identifican el riesgo de confiar excesivamente en la IA en detrimento del juicio clínico. También mencionan el denominado desentrenamiento clínico o
deskilling, debido a un exceso de
dependencia en las tecnologías; así como el uso precoz de la IA sin supervisión. No afrontar estos retos en etapas formativas podría dificultar el desarrollo de habilidades clínicas fundamentales.
Por otro lado, el trabajo también pone el foco en el tutor como clave en el proceso formativo del residente. En tanto que referente y mentor, dicha figura debe contar también con competencias específicas en IA para poder orientar en su uso ético, humanista y basado en la evidencia.
Referencia:
García-Alegría J, Ruiz-Hidalgo D, Rodríguez-Carballeira M. La formación en medicina interna en la era de la inteligencia artificial. Training in internal medicine in the age of artificial intelligence.
Rev Clin Esp (Barc). Published online July 22, 2026.
doi:10.1016/j.rce.2026.502609.
OAD-ES-AMG-0001