El concepto de co-inteligencia —o inteligencia híbrida o colaborativa— es un término acuñado en 2024 que apela a la colaboración entre humanos e inteligencia artificial (IA) para sacar partido a las fortalezas de cada parte. Así, la IA no debe considerarse un elemento para sustituir a los humanos, sino una herramienta para aumentar sus capacidades.
Bajo este punto de partida, especialistas internacionales apuestan por establecer un marco basado en la co-inteligencia para integrar la IA en la
investigación médica. En un artículo publicado en
The Lancet Digital Health desgranan la propuesta y los retos a abordar para ponerla en práctica.
Así mismo, ofrecen una serie de recomendaciones y estrategias a tener en cuenta para que los investigadores clínicos y médicos puedan aprovechar el potencial de los grandes modelos de lenguaje (LLM, por las siglas en inglés) sin poner el riesgo el rigor y la integridad.
La formación en IA es esencial para poder usarla de forma efectiva y segura
Según los expertos, el uso de LLM podría facilitar, por ejemplo, el análisis y la comparativa entre datos de fuentes diversas y en distintos formatos; identificar patrones en grandes conjuntos de datos; generar nuevos enfoques y, en definitiva, plantear hipótesis novedosas para conseguir soluciones innovadoras.
No obstante, existen
riesgos, como las conocidas «alucinaciones» de la IA generativa y el riesgo de perpetuar sesgos. Según los autores, estas
limitaciones dan valor a la propuesta de co-inteligencia, puesto que la supervisión continua por parte de humanos podría minimizar estos errores.
A la hora de integrar los LLM en la investigación sanitaria, los expertos sugieren tener en cuenta dos aspectos. Por un lado, hacer un uso habitual de estas herramientas para familiarizarse con sus fortalezas y debilidades. Por otro, mantener una participación activa en todo el proceso, de modo que los resultados proporcionados por la IA deben ser un punto de partida que hay que validar, no un producto final.
El artículo pone el acento en la necesidad de una alfabetización básica en IA para poder utilizarla de forma efectiva y segura, por lo que es necesario invertir en formación específica para investigadores biomédicos y clínicos. Los autores consideran que este modelo híbrido, en que la IA actúa como potenciador de las capacidades humanas, puede impulsar la investigación médica manteniendo su rigor.
Referencia:
Ong AY, Merle DA, Shah NH, Tham YC, Wong TY, Keane PA. Co-intelligence: a proposal for human-artificial intelligence collaboration for large language models in medical research.
Lancet Digit Health. Published online May 27, 2026.
doi:10.1016/j.landig.2026.100982
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